Qué miedo sentimos a veces.
Por eso Candela se subió a lo más alto de un árbol.
Al menos durante un rato podría mirar al lobo
con más distancia y pensar qué hacer.
Qué curiosidad sentimos a veces.
Por eso el lobo se quedó bajo aquél árbol.
Al menos durante un rato podría mirar
a aquella niña con vestido rojo.
Continuará...



































