¡Buenos días navegantes!
Por fin han llegado a casa.
Cómo las echaba de menos...
Me he fijado y están todas dentro, entre las hojas;
tan bien colocaditas, con los trajes tan planchaditos
y limpios, con sus sombreros y sus escobas,
con sus animalillos fetiche y sus pócimas...
¡No falta nada!
Han salido realmente agraciadas y decir esto
de una pandilla de brujas no es fácil.
Por eso, os aseguro que han quedado
unos libros preciosos y que sus protagonistas
son dignas merecedoras de tal honor.
Yo he recibido tan grata sorpresa adornándome
la cabeza con un bonito tocado.
¡¡En pocos días haremos la presentación en Segovia!!

























