¡Buenos días, navegantes!
Acabo de terminar "Mamá se va a la guerra".
Todo ha salido genial pues he contado
con la gran ayuda de valerosos ejércitos
de glóbulos rojos y de glóbulos blancos.
También nos han ayudado muchos soldados células,
que con sus aviones, con sus paracaídas, luchan
para que nuestros cuerpos consigan estar sanos y curarse.
Es una gran guerra
a la que se enfrentan muchos valientes.
Espero con toda mi alma, con todo mi corazón
que todos estos personajillos se metan
en el alma de los lectores y les curen.
Porque queridos, este cuento es mágico
y cuando lo lees y miras con atención sus ilustraciones,
todos estos ejércitos comienzan a moverse
por tu cuerpo acabando con los malos
y dejándonos sanos y frescos como rosas.
¡Os quiero!























