¡Buenos días, querid@s navegantes!
Hoy es el último día de colegio.
Mi hijo está más que feliz.
Y yo me acuerdo de cuando era pequeña
y me daban las vacaciones.
Recuerdo que sentía verdadera felicidad.
A lo largo del día me recordaba cada dos por tres
que no tenía que ir al colegio en muchos días y, de verdad,
sentía tal satisfacción que no podía dejar
de tener sonrisa de oreja a oreja.
Ya sé que no está bien decirlo, pero es que el cole
no me gustaba nada, pero nada, nada.
Siempre me acompañó una sensación de
desprotección que no soportaba.
Pero luego el verano iba pasando, los días iban pasando
y las ganas de volver a ver a tus amigas y de empezar las clases,
para esta vez sí ser una buena alumna, iban creciendo.
En fin, que imagino la ilusión que deben de sentir nuestros hij@s
y no puedo por más que acompañarles en su alegría.
¡A jugar, a descansar, a corretear, a disfrutar se ha dicho!
Y nosotr@s tenemos que trabajar un poquito más
pero pronto tendremos esa misma sensación de felicidad.
Un abrazo enorme, navegantes de mis amores.
(Ilustración perteneciente al tercer cuento de Cocorina que próximamente va a editar Cuento de Luz).
(Ilustración perteneciente al tercer cuento de Cocorina que próximamente va a editar Cuento de Luz).































