¡Buenos días, navegantes!
Quería haber empezado esta semana con una entrada muy rosa y con lazos,
pero no he podido porque esta mañana cuando me he levantado
y he oído y leído las noticias me faltaba el aire.
Me estaba ahogando la angustia, la tristeza, la incomprensión
y mucha, mucha rabia y muchas, muchas ganas de llorar.
Pero he decidido respirar y volver a recolocar mi corazón en la esperanza,
en los sueños y en todas las pequeñas cosas que me rodean y me serenan.
Que no nos despisten querid@s navegantes,
no querer asustarse o tener miedo no es vivir de espaldas a la realidad,
no tener miedo ni asustarse es una regla vital, es necesario para avanzar.
Por eso:
¡Sigamos respirando!
Por favor, no perdamos la esperanza.
Nos necesitamos fuertes, optimistas y llenos de sueños por cumplir.
Se os quiere.
























