¡Buenos días, navegantes!
¿Muchos correos que contestar?
¿Llamadas que hacer?
¿Muchas cosas que empezar para entregarlas ayer?
¿Ni tan si quiera tener una buena agenda te ayuda,
pues el hecho de sentarte delante de ella
y organizarla, te provoca mareos?
¿Debes hacer tus cosas, sus cosas y las del de más allá,
y aunque te acabas de levantar, ya te sientes aturdid@?
¿Sueñas con resolver todo con la frescura de un hombre orquesta?
¡No temas! ¡No estás sol@!
Estoy convencida de que somos muchos
los que sentimos mareos a lo largo del día.
Muchos, los que saldríamos corriendo
y nos haríamos ermitañ@s.
Pero yo esto lo soluciono rápido y con buena cara.
Pasito a paso... Primero una cosa y después otra...
Pero sobre todo:
-¡Aaaaaaaaaaaaaaaaah!
Con un buen grito (¡Uff, qué a gusto!)
Y es que aún no he conseguido con solo dos brazos
con sus sendas manos, una cabeza y
dos piernas organizarme tan bien
como lo haría un hombre orquesta.
(Pido disculpas a todos los navegantes a cuyos correos o comentarios
aún no he contestado, o si lo he hecho, ha sido muy brevemente)
Besos, querid@s navegantes.



































