¡Buenos días, navegantes!
Resulta que este año comienzo enero y sobre todo
esta semana, con una especie de miedo escénico.
Con una especie de vértigo a lo que tiene que venir,
a todo lo que tengo que hacer,
a todo lo que tengo que aprender y mejorar.
De repente siento mil y una inseguridades,
de repente me parece como si no pudiese hacer frente
a la rutina que tenía antes de las navidades,
porque aunque no he tenido vacaciones,
estos días significaban una pequeña ruptura con el día a día.
Pero ese día a día ya está aquí otra vez.
Me gustaría hacer una entrada llena de optimismo,
pero estaría mintiendo y no es plan. Una es como es.
Ya llegarán entradas llenas de color, y a montones.
Para l@s que os sintáis identificados con la que aquí escribe,
para los que siempre abordáis las nuevas temporadas con alegría
pero no sabéis por qué esta vez estáis asustad@s como yo:
¡¡Ánimo queridísim@s navegantes de mis amores!!
Estoy convencida de que este tembleque del alma
desaparecerá y nos hará disfrutar con más ímpetu
de los maravillosos días que están por llegar.
Hagamos todo poquito a poco y en orden.
Somos fuertes y valeros@s.
¡A por la vida con su día a día!
Uy, si parece que estoy más animada...
Mira que soy facilona :^)
Mil besos que os den fuerzas y ganas de hacer.

































