¡Buenas tardes querid@s navegantes!
Hoy hago una entrada de tarde, porque hace frío,
llueve (hasta ha nevado un poquito), tengo que trabajar
y ya no pienso salir de casa. Tengo que pintar mucho,
me he hecho un té calentito y he pensado:
- Voy a contar algo a mis querid@s navegantes.
Resulta que ayer, después de mover el esqueleto
y hasta el último músculo del cuerpo,
de ahí los pelos y la pintilla que lleva la que aquí escribe,
me fui a ver a mis "cuadrillizos".
Me encantó reencontrarme con ellos.
Desde el día de la inauguración de la exposición colectiva
"A la sombra del árbol" no había vuelto a visitarla.
Me gustó ver que se han adaptado muy bien,
cuando los dejé allí temí que no encontrasen su lugar,
pero están genial, creo que hasta los he encontrado
más mayores, más hechos. No sé... cosas de madre.
Mis cuatro ilustraciones están felices,
se las ve contentas, llenas de luz, con alegría.
Me puse tan contenta que decidimos, Nico y yo,
retratarnos junto a ellas.
Si venís por Segovia no dejéis de visitar esta exposición
en la que participo junto a más ilustradores.
De verdad, merece la pena, y mucho.
"A la sombra del árbol" en el Palacio Quintanar, os espera.
Un beso de domingo casero por la tarde.





































