¡Buenos días, navegantes de mis entretelas!
Lo sé, es tarde, muy tarde...
¡Pero estamos en verano!
Debe ser que el mar me está echando de menos:
mis chapuzones, mis grandiosos
y gráciles saltos de alegría cuando me meto en el agua,
mis gritos desenfrenados cada vez que una ola
rompe en mi cuerpo, la risa de tonta de pura felicidad...
Debe ser que yo echo de menos su olor, su agua fría,
su sabor a sal, su horizonte y los sustos que me pego
cuando un alga roza mis piernas...
El caso es que cada dos por tres, el mar, viene
a susurrarme al oído pequeños cotilleos marinos,
chascarrillos y noticias de lo más sabrosas.
La de hoy no tiene parangón.
Aviso a navegantes:
Hoy hay una probabilidad escandalosamente alta
de ver sirenas en el mar.
Yo sólo aviso.
Ya es vuestra la decisión de nadar junto a ellas
o compartir una rica ensalada de algas.
¡Disfrutad navegantes!
Tantos besos salados como gotas de agua hay en el mar.































