¡Buenos días, navegantes!
¿Cómo os habéis despertado este domingo?
¿Estáis descansados?
¿Ya tenéis el desayuno preparado?
Yo tengo algo que contaros :^)
Y es que algo nuevo se está cocinando...
Unos kilos de papel, otros de cartón,
unos litros de tintas de colores,
otros de barniz (mate, por dios, siempre mate),
cola, nervios, toneladas de ilusión
y un montón de manos y cabezas
trajinando por aquí y por allá.
El viernes acabé de ilustrar y maquetar
el cuento en el que he estado trabajando
estos dos últimos meses.
El cuento que ha escrito Susanna Isern.
El primero que vamos a publicar juntas.
Ya está todo corregido, revisado "de pe a pa"
Ya lo tiene Marcel·lí, nuestro editor,
en sus manos para empezar a hornear.
Por lo general disfruto mucho
ilustrando todos los libros, pero este
para mí ha sido especial.
No os podéis imaginar cómo he disfrutado,
a pesar de los tiempos, de que siempre hay prisas,
he sido feliz haciéndolo.
FELIZ, en grande, con todas las letras.
Me fui a buscar a los personajes.
Les vestí con ropa bonita
para que se sintiesen a gusto,
especiales, guapos.
También les dije
dónde debían colocarse en la escena,
esto es importante,
para que quede una bonita composición
y se lea bien la historia que ha escrito Susanna.
He decorado todas las habitaciones,
eligiendo cortinas, papeles pintados
y algún jarrón con flores.
He caminado mucho por el campo,
en pleno otoño, de noche,
dibujando hasta el amanecer...
Y siempre, siempre, acompañada
de mi queridísima zorrita,
que con su pañuelo, su bolso
y sus gafas de sol,
nunca me ha dejado sola.
Siempre a mi lado pasase lo que pasase.
Siempre atenta a mis órdenes
para dibujarla bien,
para sacarla de lo más favorecida,
cosa nada difícil
porque esta zorra es increíble...
Me ha dado pena terminarlo
y eso no ocurre muchas veces...
Me hubiese quedado a vivir en aquel bosque,
con ella y los demás animales,
para poder dibujar más aventuras.
Ahora la zorrita escondida tras los árboles,
permanece atenta porque algo va a pasar...
Pronto muy pronto os lo contaremos.
Feliz domingo, navegantes de mis amores.